9 de junio de 1921

Al camarada Lenin

Muy estimado Vladimir Ilich,

la situación respecto a los comunistas letones es profundamente anormal. En varias ocasiones he llamado la atención del Comité Central sobre las acciones y la táctica de los comunistas letones, que pueden causar un gravísimo daño tanto, en particular, a nuestras relaciones con Letonia, como a nuestra posición internacional en general. No se emprendió nada para detener a los comunistas letones o mantenerlos dentro de ciertos límites. Y después de los actos terroristas, los ataques armados y las resistencias, cuando la Sección Letona habla abiertamente de próximas acciones partisanas y desde Rusia se transportan armas para ellos, cuando comienzan las represiones por parte del gobierno burgués, tenemos que cargar con las consecuencias de todo esto. Si cargamos con ellas, debemos tener la posibilidad de influir. Entretanto, los comunistas letones tienen de hecho la posibilidad de poner en peligro nuestras relaciones internacionales como les plazca. O la restauración económica, o las aventuras; si es necesario lo primero y no se deben las segundas, entonces debemos tener la posibilidad de disponer efectivamente que las segundas no ocurran. ¿Acaso es necesario estropear las relaciones internacionales que tanto necesitamos, porque el partido local, que no nos escucha en nada, actúa como le place y luego nos obliga a intervenir en las consecuencias de sus acciones? Los ministros letones están dispuestos, y todavía ahora lo están, a intercambiar a los comunistas letones condenados a muerte por los burgueses letones condenados a muerte aquí. Se puede prever el momento en que dejarán de hacerlo, pues en el fondo tal intercambio es completamente anormal. Por un lado, ciudadanos letones y, por otro lado, ciudadanos letones. Si nosotros ejecutamos a los guardias blancos rusos, ¿acaso permitiríamos la intervención de Letonia o de cualquier otro? Ni siquiera en 1918 permitimos en tales casos la intervención de Mirbach, y él en esos casos siempre advertía que pedía (por ejemplo, por Shcheglovitov) como conocido personal, en privado, y no como representante alemán. Si nuestra situación es tal que no podemos lavarnos las manos ante las represiones contra los comunistas de Letonia, entonces en ese caso es necesario por parte del Comité Central del PCR un control real sobre las acciones y la táctica de los comunistas letones.

Con saludo comunista

Gueorgui Chicherin.

# Nota de V. I. Lenin

Secreto

Al camarada Chicherin

¡Cam. Chicherin!

Intente elaborar un proyecto de directiva del Comité Central. No es tarea fácil. Tiene razón en el fondo. Pero hay que redactar el proyecto de directiva con mucha habilidad.¹

Con saludo comunista

Lenin.

10/VI. 1921

Fondo 2, inventario 2, exp. 657 — carta de G. V. Chicherin — original, nota de V. I. Lenin — autógrafo.

¹Por propuesta de V. I. Lenin, G. V. Chicherin redactó un proyecto de directiva el 11 de junio de 1921 y lo envió al Comité Central del PCR(b) a V. M. Mólotov, quien lo remitió a V. I. Lenin. Después de la corrección hecha por Lenin, se sometió a discusión de los miembros del Comité Central el siguiente texto del proyecto de directiva: «La actitud de los gobiernos burgueses de Estonia, Letonia y Lituania hacia el gobierno soviético ruso se ha vuelto gradualmente mucho más correcta y amistosa que el año pasado. Las relaciones correctas con estos gobiernos deben ser mantenidas por la Rusia Soviética en aras de las tareas económicas que tiene ante sí y del fortalecimiento general de su posición internacional. El principal obstáculo en el camino de esta política reside en el miedo pánico al crecimiento del comunismo, que domina a los círculos rectores de las repúblicas bálticas. En todas estas repúblicas, en los últimos tiempos se han intensificado extraordinariamente las persecuciones contra los comunistas, en parte bajo la influencia de la caída de la Georgia burguesa, en la cual los gobiernos bálticos ven una advertencia para sí mismos. Los círculos rectores de estas repúblicas solo continúan buscando apoyo contra la Rusia Soviética en sus enemigos porque están imbuidos de la certeza de que, con ayuda de sus partidos comunistas, el Gobierno ruso les prepara el destino de Georgia. Mientras tanto, en el momento actual del desarrollo de las relaciones internacionales, debe evitarse en las repúblicas bálticas todo aquello que pueda quebrantar la posición internacional de la Rusia Soviética, que se está fortaleciendo, y que es una condición necesaria para su renacimiento económico.

El CC del PCR solicita a los camaradas de Estonia, Letonia y Lituania que muestren la máxima cautela en el sentido de que no puede hablarse de ayuda militar de la RSFSR a los comunistas de estos países» (el último párrafo fue escrito por Lenin) (RCJIDNI, fondo 2, inventario 1, exp. 24576).

El proyecto de directiva fue discutido en la sesión del Buró Político del CC del PCR(b) el 21 de junio y fue aprobado en la siguiente forma: «El CC llama la atención de los camaradas comunistas de Estonia, Letonia y Lituania sobre que es necesario que adecuen su política a las peculiaridades de la posición internacional de la RSFSR en las condiciones actuales. Estas peculiaridades se caracterizan por la firma de la paz polaca y el acuerdo comercial con Inglaterra. Cualesquiera acciones calculadas para arrastrar a Rusia a una lucha armada con uno de estos Estados, o que puedan tener como consecuencia tal arrastre, pueden provocar un agravamiento de su posición internacional. Aunque en la directiva del órgano dirigente del Partido Letón se contienen indicaciones correspondientes, en vista de la importancia y gravedad excepcionales de la cuestión, el CC considera necesario, por su parte, plantear esta cuestión con toda claridad. Por ello, el CC solicita a los comunistas de Estonia, Letonia y Lituania que muestren la mayor circunspección tanto en la política exterior como en la interior, teniendo en cuenta la indicación del CC del PCR de que en el momento actual no puede hablarse de ayuda militar a ellos por parte de la RSFSR» (RCJIDNI, fondo 17, inventario 3, exp. 178, hoja 4).

Véase también la correspondencia de G. V. Chicherin con V. I. Lenin del 10 de junio de 1921 (doc. 307).