¡Camarada Radchenko! No critique a Hidroturba. Este asunto está reconocido por la ley como de excepcional importancia.

La Dirección Principal de Turba (Glavtorf) está obligada a aplicar esta ley no por miedo, sino con conciencia.

El invento es grande.

Con los inventores, incluso si son un poco caprichosos, hay que saber llevar el asunto.

Y yo no veo capricho por ahora.

Kirpichnikov es el inventor.

Hay que dejarlo ir y enviarlo.

Las objeciones solo pueden ser de política: si las tiene, comuníquemelas en secreto.

Si no, envíe a Kirpichnikov sin falta.

Conozco perfectamente y valoro mucho su mérito en la organización de la Dirección Principal de Turba (Glavtorf). Usted la ha organizado de manera ejemplar.