28 de mayo de 1921

La difícil situación alimentaria debe afectar en la menor medida posible la alimentación del Ejército Rojo, que actualmente ya ha reducido considerablemente sus efectivos y continuará reduciéndose hasta la cifra establecida. El cumplimiento de la requisa, la transición al impuesto en especie, la situación alimentaria general del país no dan al centro la seguridad de poder abastecer suficientemente a las unidades del Ejército Rojo con los alimentos necesarios, pero el ejército no debe padecer hambre.

Por lo tanto, todos los órganos locales —en primer lugar los comités ejecutivos provinciales— deben prestar la máxima atención al abastecimiento del ejército, acudiendo en su ayuda con todos los medios a su disposición. Los comités provinciales de alimentos se obligan, con cargo al intercambio de mercancías, a satisfacer en primer lugar las necesidades del ejército, dentro de las asignaciones dadas por el centro. La difícil situación alimentaria, agravada por la transición de la requisa al impuesto en especie, debe afectar al ejército en la menor medida posible. Esta tarea se convierte para los comités ejecutivos provinciales en una tarea de choque para el actual momento de transición.

Presidente del Consejo de Comisarios del Pueblo y Presidente del Consejo de Trabajo y Defensa
Lenin

Se imprime según el original firmado por V. I. Lenin.