La difícil situación alimentaria debe repercutir en la menor medida posible en la alimentación del Ejército Rojo, cuyo efectivo ya se ha reducido considerablemente y continuará disminuyendo hasta alcanzar la cifra establecida. El cumplimiento del cupo de requisición, el paso al impuesto en especie y la situación alimentaria general del país no permiten al centro garantizar suficientemente a las unidades del Ejército Rojo los víveres necesarios, pero el ejército no debe padecer hambre. Por ello, todos los órganos locales —en primer lugar los comités ejecutivos provinciales— deben prestar la máxima atención al abastecimiento del ejército, acudiendo en su ayuda con todos los medios de que dispongan. Los comités provinciales de abastecimiento quedan obligados a satisfacer, con cargo al intercambio de mercancías, en primer lugar las necesidades del ejército, dentro de los límites de las asignaciones que fije el centro. La difícil situación alimentaria, agravada por el paso del cupo de requisición al impuesto en especie, debe afectar al ejército en la menor medida posible. Esta tarea se convierte para los comités ejecutivos provinciales en una tarea prioritaria en el momento de transición actual.

Presidente del Consejo de Comisarios del Pueblo y Presidente del Consejo de Trabajo y Defensa, Lenin

texto firmado por

V. I. Lenin

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Escrito el 28 de mayo de 1931.

Publicado por primera vez en 1942

en el Lenin Miscellany XXXIV

Se imprime según el mecanografiado