Un plan estatal unificado de la economía lo sentimos aún casi inexistente. Predomina la tendencia a «elevar» todo y cualquier cosa, todas las ramas de la economía, incluso todas las empresas heredadas del capitalismo.
El Gosplan debe organizar su trabajo de modo que elabore, aunque sea para la época de la cosecha, las bases del plan económico estatal para el período más próximo, uno o dos años.
Hay que tomar como punto de partida los alimentos, pues ahí radica la raíz de toda la masa de dificultades. Es preciso intentar calcular el plan económico estatal para tres casos: (1) 200; (2) 250 y (3) 300 millones de puds de grano en manos del Estado para el año (1. IX. 1921 - 1. IX. 1922). Quizás, si las dificultades se llevan hasta el final, todos los cálculos para los tres casos resulten elevados; será más racional limitarse a un cálculo detallado para el caso de obtener 250 millones de puds, considerando el excedente (300-250) como reserva para tiempos difíciles, y el caso de una completa falta de grano (200 millones de puds) elaborarlo solo de forma aproximada (comprar tal cantidad en el extranjero; en general, «reducirse» en lo concerniente a la industria, el transporte, el ejército, etc.).
Supongamos que el fondo estatal de granos es tal. Deducción: reserva para caso de guerra, interrupciones de las comunicaciones ferroviarias, etc.

# AL C. KRZHIZHANOVSKY EN EL PRESIDIUM DEL GOSPLAN

Luego viene el combustible. Perspectivas tales: de - a. Mínimo y máximo de alimentos necesarios para ello. Posibilidad de elevar el suministro de combustible hasta tal magnitud con un aumento de las reservas de grano en tal cantidad.
Posibilidad de ahorro de combustible mediante la concentración de la producción en las pocas mejores empresas, tal. Esto hay que calcularlo necesariamente. En relación con ello, calcular la posibilidad de ahorrar alimentos cerrando empresas innecesarias, o no absolutamente necesarias, y trasladando a los obreros (¿adónde? ¿es factible el traslado? si no, plantear como tarea mínima la separación de esos obreros con una ración reducida).
Ahorro de combustible mediante la concesión de primas por su ahorro y mediante el refuerzo de la vigilancia de su consumo. Cálculo aproximado de ese ahorro, si existen para ello algunos puntos de apoyo.
Ejército (por separado la flota, respecto de la cual se necesita un cálculo especial de máxima reducción, casi destrucción, de la flota y de los gastos en ella). Cálculo para 1,6 millones para el 1. IX. 1921, luego un cálculo condicional para la mitad de esa cantidad.
Empleados soviéticos. Efectivos. Posible reducción en un 25%, en un 50%. Prima para una cuarta parte (del número efectivo, absolutamente necesaria) por la reducción del número total. Esta cuestión de la prima para la cuarta parte restante (o un tercio o la mitad) por llevar a cabo la reducción del número de bocas (y por la disminución de la cantidad de combustible gastado, aunque sea, por ejemplo, mediante la introducción de tres turnos y el cierre de dos instituciones de cada tres) debe ser examinada especialmente dada su excepcional importancia.
Industria, dividida en varios grupos, el menor número posible de grupos principales. Agua y luz. Mínimo necesario para cubrir el mínimo de necesidades: (a) consumo productivo; (b) consumo personal. Cálculo para un número determinado de grupos principales (quizás, con el reparto del trabajo detallado por ramas industriales particulares y por distritos y ciudades particulares en subcomisiones especiales, o a comisionados especiales en los lugares, o en las oficinas estadísticas de la provincia, etc.) — cálculo de en cuántas grandes empresas se podría concentrar toda la producción y cuántas cerrar. Esta es, al parecer, la cuestión más importante, que requiere un estudio especialmente minucioso: primero, puramente estadístico (datos de 1920, y en lo posible también de 1918-1919; a veces, como excepción, tendrán valor auxiliar los datos de la estadística de antes de la guerra); segundo, económico, que debe resolver la siguiente tarea especial:
¿no se podría encontrar para los obreros urbanos e industriales liberados, a quienes el Estado no debería alimentar y que en la ciudad no pueden ser colocados en otro trabajo, ocupaciones temporalmente, por un año o dos, en las zonas cerealeras, a condición de que satisfagan las necesidades de la población agrícola circundante?
Luego, después de la industria, con la obligatoria inclusión de la industria de la construcción, viene el transporte (quizás haya que ponerlo delante de la industria) y especialmente la electrificación.
Y etc.
El cálculo debe ser dado inicialmente, aunque sea a grandes rasgos, en un primer acercamiento, pero ineludiblemente en un plazo breve, de uno, máximo dos meses — precisamente el cálculo del cuadro general, de todo el gasto de la suma total de alimentos y de la suma total de combustible para el año. Luego, ese plan burdo lo iremos precisando, corrigiendo, modificando, pero tener aunque sea un plan básico, aunque sea el más burdo para el año (o, quizás, por separado para cuatro trimestres del año, o para tres tercios: 1. IX. 1921 - 1. I. 1922; 1. I. - 1. IV.; 1. V. - 1. IX. 1922), en el citado brevísimo plazo, es necesario.
La comparación obligatoria es constante con el año 1920. Quizás se pueda y se deba hacer una serie de cálculos precisamente en el sentido del estudio comparativamente estadístico y económico de los datos de 1920 y de las «perspectivas» para 1921-1922.
Ruego al Presidium del Gosplan, sin presentar por ahora mi propuesta al Pleno del Gosplan, que me comunique su

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conclusión con respecto a la presente carta, tanto de la mayoría como de los miembros individuales del Presidium.
Presidente del STO

V. Uliánov (Lenin)
14/V. 1921.

P. D. 1) Se debe prestar especial atención a la industria que produce artículos aptos para el intercambio por grano, para obtener a cambio grano dentro del país. Esta industria hay que separarla especialmente en todo caso, para poder responder con exactitud a la pregunta: ante la falta de grano en general, ¿no se podría, asignando tal cantidad de alimentos y combustible a tal rama industrial o a tales establecimientos, obtener tal cantidad de productos y a cambio de ellos tal cantidad de grano? Este cálculo condicional debe hacerse de antemano, para aplicarlo, en determinados casos, después de la cosecha.
2) Hay que intentar separar y calcular: (a) las empresas (con el número de obreros) que son absolutamente necesarias para el Estado, y (b) las empresas —con el número de obreros en ellas— que se mantienen por tradición, por rutina, por la renuencia de los obreros a cambiar de profesión y lugar de residencia, etc., y que deberían cerrarse desde el punto de vista de una gestión racional y del traslado de la industria a los pocos mejores establecimientos que trabajen en varios turnos. Totales generales de una y otra categoría. Cálculo de la reducción de la ración para la segunda categoría, para crear así un estímulo para la liquidación de estas empresas.

Publicado por primera vez en 1923
en el «Boletín del Gosplan» n.º 3-4

Se imprime según el manuscrito