Al jefe de la Glavprofobr
17 de abril de 1921

Por algunas de sus observaciones de hoy se ve que usted considera la decisión del Buró Político sobre los profesores un error.

Temo que aquí haya un malentendido. Temo que usted interprete mal la decisión.

Que Kalínnikov (así se llama, creo) es un reaccionario, lo admito gustosamente. Allí hay también cadetes malintencionados, sin duda. Pero hay que desenmascararlos de otra forma. Y desenmascararlos por motivos concretos. Dele ese encargo a Kuzmín (solo que no es muy inteligente: más cuidado con él): desenmascárelo sobre la base de un hecho exacto, un acto, una declaración. Entonces lo meteremos por un mes, por un año. Quedará escarmentado.

Lo mismo con el cadete malintencionado.

Lo mismo si han calumniado al enemigo de clase Ignátov (¿así se llama, creo? Yo no lo conozco).

Preparen el material, verifíquenlo, desenmascárenlo y condénenlo ante todos, castíguenlo ejemplarmente.

Al especialista militar se le atrapa por traición. Pero los especialistas militares son reclutados todos y trabajan. Lunacharski y Pokrovski no saben «atrapar» a sus especialistas y, enfadándose consigo mismos, descargan su ira contra todos sin ton ni son.

Ahí está el error de Pokrovski. Y quizás los desacuerdos entre nosotros no sean tantos.

Lo peor en el Narkompros es la falta de sistema, de firmeza; las células del partido están «desmandadas» de manera deplorable.

Y hasta ahora no han sabido elaborar los métodos para «atrapar» a los especialistas y castigarlos, para atrapar y educar a las células del partido en el Narkompros.

Con saludo comunista

Lenin

1921 — 1922