Creo que el deseo del camarada Riazánov, por lamentable que sea, es irrealizable. No podemos privar al partido y a los miembros del Comité Central del derecho de dirigirse al partido, si una cuestión fundamental provoca divergencias. ¡No me imagino de qué manera podríamos hacerlo! El congreso actual no puede vincular de modo alguno las elecciones al próximo congreso: ¿y si surge una cuestión como, por ejemplo, la conclusión de la Paz de Brest? ¿Ustedes garantizan que no puedan surgir tales cuestiones? No se puede garantizar. Es posible que entonces haya que elegir por plataformas. (Riazánov: «¿Sobre una sola cuestión?».) Claro. Pero en su resolución está escrito: ninguna elección por plataformas. Creo que no estamos en condiciones de prohibirlo. Si nuestra resolución sobre la unidad y, por supuesto, el desarrollo de la revolución nos unen, entonces las elecciones por plataformas no se repetirán. La lección que hemos recibido en este congreso no se olvidará. Pero si las circunstancias provocan divergencias radicales, ¿se puede prohibir someterlas al juicio de todo el partido? ¡No se puede! Es un deseo excesivo, irrealizable, y propongo rechazarlo.