Permítanme tomar la palabra para la remisión de la cuestión del combustible a la comisión. No cabe duda de que la crisis del combustible es una de las cuestiones fundamentales, si no la más importante, de toda nuestra construcción económica. Pero me pregunto: ¿el informe y el co-informe —uno, que expone el punto de vista del presidium del Consejo Superior de Economía Nacional, que presentará el camarada Rykov, y el otro, que expone la crítica de esa política, el punto de vista del camarada Larin— nos darán la posibilidad de adoptar una decisión definitiva sobre una cuestión tan compleja sin remitirla a la comisión, sin estudiar los documentos que aclaran de qué se trata principalmente aquí: si se trata de deficiencias del aparato, de desórdenes, delitos o de la debilidad de la economía campesina, del caballo campesino, sin el cual el transporte de leña es imposible? Me pregunto: ¿podemos sin una comisión adoptar una decisión? — y afirmo que no.

Por lo tanto, será mucho más práctico elegir una comisión de composición ampliada, con predominio de camaradas de las localidades, conocedores del asunto del combustible, y en particular del asunto de la leña, no solo teóricamente, sino que hayan trabajado en este campo, que conozcan este asunto por su propia experiencia práctica. Esta comisión escuchará no solo a los ponentes, sino que convocará a toda una serie de personas y verificará mediante documentos las declaraciones del ponente y del co-ponente. Luego esta comisión informará al Comité Central, sobre cuya base el Comité Central deberá adoptar una serie de las más importantes X CONGRESO DEL PCR(b) 117 DECISIONES en esta área. Tal procedimiento nos llevará a resultados más productivos y útiles que las discusiones en el congreso, que pueden quitarnos todo un día, y cuyo resultado, al final, de todas formas nos llevará a remitir la cuestión a la comisión.