1. Manteniéndose incondicionalmente en la posición definida por el programa del PCR en lo que respecta a la educación politécnica (véanse especialmente los §§ 1 y 8 de la sección del programa dedicada a la instrucción pública), el Partido debe considerar la reducción de la edad mínima para la educación general y politécnica de 17 a 15 años exclusivamente como una necesidad práctica temporal, provocada por la pobreza y la ruina del país bajo el yugo de las guerras que nos impuso la Entente.

La realización de la «vinculación» de la enseñanza profesional, para las personas a partir de los 15 años, con los «conocimientos politécnicos generales» (§ 8 de la citada sección del programa del PCR) es obligatoria, en cuanto exista la más mínima posibilidad, incondicional y universalmente.

2. El defecto fundamental del Narkompros es la falta de eficacia y de sentido práctico, la insuficiente consideración y verificación de la experiencia práctica, la ausencia de sistematicidad en la utilización de las indicaciones de esa experiencia, el predominio de las consideraciones generales y las consignas abstractas. La atención principal del comisario del pueblo y del colegio debe estar dirigida a la lucha contra estos defectos.

3. En el Narkompros en general, y en el Glavprofobr en particular, está mal planteada la cuestión de la incorporación al trabajo en el centro de especialistas, es decir, de pedagogos con preparación teórica y larga práctica, y de personas que posean dicha preparación en el campo de la enseñanza profesional-técnica (incluida la agronómica).

Es necesario organizar inmediatamente el registro de tales trabajadores, el estudio de su experiencia, la verificación de los resultados de su trabajo y su incorporación sistemática a puestos de responsabilidad en el trabajo local y, especialmente, central. Ninguna medida importante debe aplicarse sin el dictamen de dichos especialistas y sin su participación constante.

Naturalmente, la incorporación de los especialistas debe realizarse bajo dos condiciones imprescindibles: 1.ª, los especialistas no comunistas deben trabajar bajo el control de los comunistas. 2.ª, el contenido de la enseñanza, en lo que se refiere a las materias de cultura general, y en particular a la filosofía, las ciencias sociales y la educación comunista, debe ser determinado exclusivamente por los comunistas.

4. Deben ser elaborados y aprobados por el colegio y el comisario del pueblo los programas de los establecimientos de enseñanza de los tipos fundamentales, y luego los de los cursos, conferencias, lecturas, conversaciones y ejercicios prácticos.

5. La Sección de la Escuela Única de Trabajo y, en especial, el Glavprofobr deben prestar una atención reforzada a la incorporación más amplia y sistemática de todas las fuerzas técnicas y agronómicas adecuadas a la enseñanza profesional-técnica y politécnica, en relación con la utilización de toda empresa fabril o agrícola (sovjós, estación experimental agrícola, buena explotación, etc., centrales eléctricas, etc.) que esté mínimamente organizada.

Las formas y el orden de utilización de las empresas y establecimientos económicos para la educación politécnica deben establecerse de acuerdo con los órganos económicos correspondientes, de modo que no se perturbe el curso normal de la producción.

6. Deben elaborarse formas prácticas de información, las más breves, pero claras y precisas, que permitan registrar y verificar la magnitud y los resultados del trabajo. En este aspecto, la organización del trabajo en el Narkompros es sumamente insatisfactoria.

7. Sumamente insatisfactoria es también la distribución de periódicos, folletos, revistas y libros en las bibliotecas y salas de lectura, tanto en las escuelas como fuera de ellas. De ahí que el periódico y el libro sean acaparados por una fina capa de empleados soviéticos y lleguen en cantidad excesivamente pequeña a los obreros y a los campesinos. Es necesaria una reorganización radical de todo este trabajo.

«Pravda» n.º 25, 5 de febrero de 1921.

Se publica según el manuscrito.