Instruir al Comisariado del Pueblo de Asuntos Exteriores para que lleve una política de máxima moderación y desconfianza en relación con el Gobierno de Azerbaiyán, en vista de que éste nos ha negado la propuesta de acciones militares conjuntas contra Denikin y presta servicios a las fuerzas militares de Inglaterra que actúan contra nosotros en el mar Caspio.
Subrayando con toda determinación nuestro firme reconocimiento del [derecho] de las masas trabajadoras de cada nación a la autodeterminación, el Comisariado del Pueblo de Asuntos Exteriores debe protestar resueltamente contra tal comportamiento del Gobierno de Azerbaiyán¹.