Permítanme en primer lugar, en nombre del Comité Central del PCR, saludar a los delegados reunidos en el congreso del partido.

Camaradas, inauguramos el congreso ordinario del partido en un momento sumamente importante. El desarrollo interno de nuestra revolución ha llevado a las más grandes y rápidas victorias sobre el enemigo en la guerra civil, y debido a la situación internacional, estas victorias no han sido otra cosa que la victoria de la revolución soviética en el primer país que realizó esta revolución, en el país más débil y atrasado, la victoria sobre el capitalismo y el imperialismo mundiales unidos. Y después de estas victorias, podemos ahora, con tranquila y firme confianza, abordar las tareas inmediatas de la construcción económica pacífica, con la certeza de que el presente congreso resumirá la experiencia de más de dos años de trabajo soviético y sabrá aprovechar la lección adquirida para resolver la próxima y más difícil y compleja tarea de la construcción económica. Y en el plano internacional, nuestra situación nunca ha sido tan favorable como ahora, y lo que especialmente nos llena de alegría y vigor son las noticias que recibimos cada día de Alemania y que muestran que, por difícil y penoso que sea el nacimiento de la revolución socialista, el poder soviético proletario en Alemania crece imparablemente. La kornilovada alemana ha desempeñado en Alemania el mismo papel que en Rusia. Después de la kornilovada, comenzó un giro hacia el poder obrero no solo en las masas de los obreros urbanos, sino también en el proletariado rural de Alemania, y este giro tiene un significado histórico mundial. No solo nos confirma una y otra vez la corrección del camino, sino que nos da la certeza de que no está lejano el momento en que iremos de la mano con el gobierno soviético alemán. (Aplausos.)

Declaro abierto el congreso y pido que se proceda a la elección del presidium.