La decisión del pleno es el resultado de los viejos y prolongados descontentos con Svidersky 46.

La declaración de los obreros y, sobre todo, el apoyo de los sindicatos a la misma colmó la medida.

Personalmente no pude dejar de reconocer como justo el deseo de los obreros y la satisfacción de su deseo como políticamente incondicionalmente necesaria.

Comprendo que esto le resulte doloroso. Pero el interés político (así como la decisión del partido) exige incondicionalmente subordinación. A Svidersky lo utilizará usted magníficamente, incluso sin ser miembro del colegio. Hay que ocuparse de la proletarización; comprendo que, abrumado por el trabajo, usted no haya podido prestar toda la atención a la cuestión de la proletarización. Comprendo que, entre tantas ocupaciones y su enfermedad, no le haya sido posible seguir atentamente ni siquiera el aspecto partidario-político.

¿Qué hay de sorprendente en ello?

No hay que ponerse nervioso. Hay que sobrellevar lo doloroso. Someterse a la decisión del Comité Central y ponerla en práctica.

No puedo ir: está en sesión.

Su Lenin