De acuerdo con las resoluciones del IX Congreso del PCR(b){10}, la conferencia, llamando una vez más la atención de los sindicatos sobre la necesidad de su cumplimiento estricto, señala en particular que la aplicación del carácter prioritario en el sentido de la observancia del plan económico único, que exige el establecimiento de un orden determinado en la construcción económica, es indiscutible. Al mismo tiempo, en el momento actual debe comenzarse, como reconoció la conferencia del partido de IX.1920, una transición gradual pero firme de la prioridad a la igualdad{11}, especialmente en lo que respecta a dirigir a una serie de las mejores fuerzas organizativas desde los sindicatos particulares hacia el fortalecimiento de todo el VTsSPS en su conjunto, hacia la mejora de su aparato, hacia una mayor sistematización del trabajo en todos los sindicatos y, de este modo, el fortalecimiento del movimiento sindical en su conjunto.

En particular, esto debe aplicarse al Tsektran{12}: su fortalecimiento desproporcionado en comparación con otros sindicatos debe cesar, y la cantidad adicional de las mejores fuerzas debe trasladar a todo el movimiento sindical aquellos métodos de elevación del democratismo, la iniciativa propia, la participación en la gestión de la industria, el desarrollo de la emulación, etc., que han dado los mejores resultados en la práctica.

Reconociendo como absolutamente necesario, según la resolución del IX Congreso del PCR(b), desarrollar, ampliar y fortalecer la participación de los sindicatos en la gestión de la producción, la conferencia encarga al VTsSPS que resuma inmediatamente la experiencia práctica existente en este sentido en los mejores sindicatos y empresas, elaborando una instrucción lo más detallada posible que ayude a todos los sindicatos a utilizar esa experiencia y los obligue a proceder a dicha utilización de manera más enérgica y más sistemática.

En particular, en lo relativo a la atracción de especialistas.

Escrito en noviembre, no más tarde del 8 de 1920.

Publicado por primera vez en 1950 en la 4ª edición de las Obras de V. I. Lenin, tomo 31.

Se imprime según el manuscrito.