Al c. Chutskáev A la Comisión de abolición de los impuestos en metálico.[1]
Hay que pensar más (y estudiar más detalladamente los correspondientes hechos] en las condiciones de la época de transición.
El tránsito del dinero al intercambio de productos sin dinero es indiscutible.
Para que dicho tránsito se concluya con éxito es preciso que se haga realidad el intercambio de productos (no de mercancías).
Mientras no estemos en condiciones de hacer realidad el intercambio de mercancías, es decir, dar al campesinado productos industriales, los campesinos se verán forzados a quedarse con las ruinas de la circulación mercantil (y, por consiguiente, monetaria), con la vigencia de su sucedáneo.
Abolir el sucedáneo (el dinero) mientras al campesinado no se ha dado todavía lo que hace inútil el sucedáneo, es económicamente incorrecto.
Hay que pensarlo muy en serio.
Lenin
30/XI.

 

 

 

[1]  El problema de la abolición de los impuestos en metálico se discutio en las reuniones del 
Consejo de Comisarios del Pueblo el 3 y el 30 de noviembre y el 18 de diciembre de 1920. El 
3 de noviembre el CCP instituyó una comisión que integraron S. E. Chutskáev (presidente . 
N. I. Bujarin, N. N. Krestinski, D. I. Kurski, S. P. Seredá, F. F. Sirmólotov y O. Y. Shmidt; 
en lo sucesivo fueron incluidos en la comision. M. F. Vladímirski y A. D. Tsiurupa. El 30 
de noviembre el CCP adoptó la disposición que escribiera V. I. Lenin sobre los impuestos
directos (véase O.C., tomo 42, pág. 52). El 18 de diciembre el CCP aprobró por principio el proyecto de decreto 
de abolición de los impuestos en metálico que presentara Chutskáev y lo pasó a la comisión que 
integraban Chutskáev, Kurski y T. V. Saprónov. El CCP encargó a la comisión que revisara el proyecto 
habida cuenta de las indicaciónes dadas y, cuando fuese aprobado por unanimidad, lo presentara para 
la firma a V. I. Lenin y luego, lo elevara al Presidium del CEC de PC de Rusia. El 3 de febrero de 1921 
el Presidium del CEC de toda Rusia adoptó la disposición de principio sobre la suspensión del cobro 
todos los impuestos vigentes, tanto nacionales como locales. El tránsito de la nueva política financiera 
con motivo de la adopción de la nueva política económica volvió a plantear el problema de los impuestos. [Nota de
Editorial Progreso]