[1920, antes del 28 de octubre]

I. AMÉRICA Y LA RUSIA SOVIÉTICA

La opinión sobre el pronto establecimiento de relaciones comerciales entre los Estados Unidos y Rusia carece de fundamento fáctico.

El señor Vanderlip[2] nos ha dicho que está seguro de que el nuevo gobierno republicano establecerá relaciones comerciales con la Rusia Soviética, pero yo creo que se equivoca, ya que no conoce la situación política internacional. El señor Vanderlip es un hombre de negocios, un magnate financiero. Él y muchos otros de su clase están sinceramente interesados en restablecer las relaciones comerciales con nosotros, pero están interesados personalmente, deseando tratar con nosotros. Sin embargo, no comprende que los Estados Unidos de América no son tan independientes en su política internacional como él cree; Gran Bretaña y Francia pueden presionar a los Estados Unidos en el sentido de reanudar la guerra abierta contra nosotros en forma de intervención, continuación del bloqueo, etc. Tales son los hechos reales en cuanto a nuestras relaciones con los Estados Unidos.

Pero podemos esperar pronto algunos cambios en las relaciones internacionales debido a nuestros éxitos militares en el frente de Wrangel, que esperamos. Nuestras condiciones militares ahora son mucho mejores que hace unos meses; Wrangel será sin duda derrotado, y su derrota cambiará indudablemente las relaciones internacionales con la Rusia Soviética.

II. SOBRE EL PARTIDO OBRERO Y CAMPESINO[4]

La aparición de un nuevo partido obrero y campesino en los Estados Unidos de América tiene una enorme importancia para el movimiento americano y europeo, porque el nuevo partido representa dos elementos dominantes en América: los obreros y los campesinos pobres.

Es cierto que este nuevo partido no es un partido socialista y aún no reconoce los principios socialistas, pero va inconscientemente hacia el socialismo...

La idea de crear un partido obrero y campesino no es nueva en la historia americana. En el movimiento obrero americano siempre ha existido una tendencia a crear tal partido.

El Partido Popular (Populist Party)[5] tenía el mismo carácter que el nuevo partido obrero-campesino. En el proceso de creación de tales partidos, los obreros americanos comprenderán los errores que han cometido. Ellos mismos llegarán a tácticas y métodos más revolucionarios. Van hacia el socialismo. Van hacia el comunismo.

III. SOBRE EL MOVIMIENTO COMUNISTA AMERICANO

La tendencia de nuestros camaradas americanos a ignorar movimientos de masas como el partido obrero-campesino es un vestigio del sectarismo que fue tan característico del movimiento socialista en el pasado.

El Partido Comunista americano debe ser un partido comunista claramente definido. Debe incorporar los principios fundamentales de la Internacional Comunista. Posiblemente tendrá una pequeña minoría en el movimiento revolucionario americano, pero debe aspirar a convertirse en un movimiento de masas apoyando cualquier manifestación, movimiento revolucionario y participando en la actividad revolucionaria.

Los comunistas americanos deben trabajar en el ala izquierda de la Federación Americana del Trabajo[6], deben participar en el trabajo de los Trabajadores Industriales del Mundo (I.W.W.)[7] y apoyar un movimiento como el partido obrero-campesino, aunque por ahora no sea un movimiento comunista.

Hemos recibido información muy fidedigna de que en 1923 la flota americana superará a la británica. Es evidente que los barcos no se construyen con fines pacíficos. Indudablemente habrá guerra, y si en los Estados Unidos comienza un movimiento pacifista, aunque no creemos en un movimiento pacifista estrecho, no obstante es necesario que los comunistas lo apoyen. Solo así el movimiento comunista americano puede convertirse en un factor importante de la vida social.