En relación con vuestra pregunta telegráfica del 3 de septiembre de 1920{109}, os comunico que los ataques al bolchevismo por parte del ala derecha de los "independientes" alemanes, como Dittmann, no me sorprenden. Demostré en mi discurso en el congreso de la Internacional Comunista en Moscú[24] que las ideas de Crispien son completamente kautskianas. Es natural que los kautskianos, como Crispien y Dittmann, estén descontentos con el bolchevismo. Sería lamentable que personas semejantes estuvieran satisfechas con nosotros. Es natural que demócratas pequeñoburgueses como Dittmann, muy similar a nuestros mencheviques, en la lucha decisiva entre el proletariado y la burguesía se pongan no pocas veces del lado de esta última. Dittmann se indigna por los fusilamientos, pero es natural que en esos casos los obreros revolucionarios fusilen a los mencheviques y que a Dittmann esto no pueda gustarle especialmente. Mala sería la III Internacional Comunista si permitiera la entrada en sus filas de Dittmanns de modelo alemán, francés o de cualquier otro.

Por otra parte, si vos creéis que los informes de las delegaciones obreras francesas, alemanas y británicas han causado más daño al bolchevismo que toda la propaganda antibolchevique, entonces acepto con gusto la conclusión que se desprende de ello.

Concertemos un contrato: vos, en nombre de la burguesía antibolchevique de todos los países; yo, en nombre de la República Soviética de Rusia. Que, según este contrato, se envíen a Rusia desde todos los países delegaciones de obreros y pequeños campesinos (es decir, de los trabajadores, de aquellos que con su trabajo crean la ganancia para el capital) con la condición de que cada delegación resida en Rusia unos dos meses. Si los informes de tales delegaciones son útiles para la causa de la propaganda antibolchevique, entonces todos los gastos de su envío debería asumirlos la burguesía internacional. Sin embargo, teniendo en cuenta que esta burguesía en todos los países del mundo es extremadamente débil y pobre, mientras que nosotros en Rusia somos ricos y fuertes, acepto gestionar del gobierno soviético una ventaja tal que este asuma 3/4 de los gastos y solo 1/4 recaiga sobre los millonarios de todos los países.

Espero que vos, que en vuestro telegrama os llamáis a vos mismo periodista concienzudo, no rehuséis propagar en todas partes y siempre semejante contrato entre la república soviética y la burguesía internacional, por supuesto, en interés de la propaganda antibolchevique.

8 de septiembre de 1920.

«Pravda» n.º 202 e «Izvestia del VTsIK» n.º 202, 12 de septiembre de 1920.

Se imprime según el manuscrito.