Quejarse de la perfidia del enemigo, mientras no hay tregua, es ridículo. Compórtese con sangre fría y archifirmeza, sin ceder ni un ápice, hasta que los polacos demuestren que quieren seriamente la paz.

Lenin

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Escrito el 17 de agosto de 1920.

Enviado a Minsk

Se publica por primera vez, según el manuscrito