Camaradas, en todos los países los líderes comunistas sufren sacrificios inauditos, perecen por miles en Finlandia y Hungría y otros países. Pero ninguna persecución detendrá el crecimiento del comunismo, y el heroísmo de luchadores como Karl Liebknecht y Rosa Luxemburg nos da ánimo y fe en la victoria completa del comunismo. (El discurso del camarada Lenin es acogido con un atronador «¡hurra!». Se ejecuta la «Internacional».)

«Petrogradskaya Pravda» n.º 159, 21 de julio de 1920.

Se imprime según el texto del periódico «Petrogradskaya Pravda».