24 de junio de 1920

En mi opinión, de momento no dejarle entrar. No tenemos a nadie que vigile. Lo descuidaremos.

Si los demás miembros del P[olit]buró están a favor de la entrada, entonces propongo una enmienda: con él, absolutamente nadie.

24/VI.

Lenin.

Fondo 2, inventario 1, expediente 24424 - autógrafo.

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Nota: La nota fue escrita por V. I. Lenin sobre la carta de G. V. Chicherin del 23 de junio de 1920: «Muy respetado Vladimir Ilich. Litvínov (Se encontraba en Copenhague - Red.) comunica la llegada a él de Nansen, que desea obtener permiso para venir a Moscú. Litvínov insiste en una respuesta urgente. Él considera posible dejar entrar a Nansen, pero no como comisionado de la Sociedad de Naciones, por supuesto, sino como persona privada, sin secretarios ni otros acompañantes. Nansen quiere ocuparse de la cuestión de los prisioneros de los países centrales. Esto, claro, es una cuestión secundaria en la actualidad, pero para nosotros una entrevista con Nansen es importante en otros aspectos. Usted, sin duda, recuerda que Nansen fue durante todo el tiempo uno de los representantes más destacados de la intelectualidad de izquierda, que insistía en la reconciliación con la Rusia Soviética. El papel de tales intelectuales radicales, claro, es algo complejo, y en su momento los gobiernos de la Entente intentaron envolver y utilizar a Nansen a su manera. Litvínov señala con razón que si logramos atraer a Nansen a nuestras manos, puede sernos sumamente útil. Su renombre en el mundo burgués de izquierda y su destacado papel harían para nosotros un contacto estrecho con él políticamente muy valioso. Litvínov señala acertadamente que lo principal a vigilar es que Nansen no tenga acompañantes perniciosos. Nansen solo puede ser muy útil, mientras que los acompañantes que le asignen pueden ser archiperniciosos. Estamos de acuerdo con Litvínov, y nos parece posible dejar venir aquí a Nansen como persona privada sin acompañantes» (RCJIDNI, fondo 2, inventario 1, expediente 24424).