El camarada Lenin recibió a Fusé con las palabras de que se alegraba mucho de verle y que, a pesar de todo lo ocurrido en los últimos años entre Rusia y Japón, y de que algunos círculos de Japón siguen manteniendo una posición intransigente hacia la Rusia Soviética, él, no obstante, mira con optimismo las futuras relaciones de ambos países. El gobierno soviético ha reconocido la independencia del Estado tapón, y esto, espero –dijo Lenin–, ayudará en un futuro próximo a restablecer la paz en el Lejano Oriente.

Fusé, al comenzar la entrevista, le preguntó a Lenin: «En otoño del año pasado usted dijo que las dificultades ya habían quedado atrás, ¿acaso no prevé más dificultades por delante?»

Lo dije en el sentido de que hemos atravesado las mayores dificultades; pero, por supuesto, ¡aún tenemos muchas dificultades por delante!

Pregunta de Fusé: «Usted dijo que al capitalismo le llevó muchos años la transición desde el feudalismo, y por lo tanto al socialismo también le harán falta muchos años para la transición desde el capitalismo. Dígame, ¿aproximadamente cuánto tiempo se necesitará para ello?»

Es difícil determinar un plazo en general; para derrocar el viejo régimen no se necesita mucho tiempo, pero crear un nuevo régimen en poco tiempo es imposible. Hemos comenzado a realizar el plan de electrificación de la industria y la agricultura; sin electrificación, el régimen comunista es irrealizable, y nuestro plan de electrificación está elaborado para un período de diez años en las condiciones más favorables. Este es nuestro plazo mínimo para crear nuestro nuevo régimen.

A continuación, Lenin le hizo a Fusé una serie de preguntas sobre las relaciones agrarias y de clase en Japón.

¿Qué representan en Japón los terratenientes? ¿Cuál es la situación del campesino sin tierra en Japón? ¿Existen organizaciones campesinas? etc. Luego Lenin se interesó por el estado de la electrificación en Japón, la educación pública, así como por cómo se trata a los niños en Japón. Cuando Fusé dijo que en Japón cuidan más a los niños que en Occidente, Lenin observó: esto es muy importante, pues en los países llamados más civilizados de Europa, incluso en Suiza, aún no se ha abolido por completo, por ejemplo, la costumbre de golpear a los niños en las escuelas.

Después de esto, Fusé le hizo nuevamente al camarada Lenin una serie de preguntas políticas.

Fusé: «¿Cómo se imagina usted las relaciones de buena vecindad entre los Estados socialistas y capitalistas?»

Nuestras condiciones para la coexistencia con los países capitalistas están expuestas detalladamente en el proyecto de tratado que el representante estadounidense Bullitt publicó recientemente en Washington. Estas condiciones son muy desfavorables para nosotros; las potencias de la Entente, a causa de esto, supusieron que estábamos dispuestos a hacer concesiones por ser débiles, e iniciaron la intervención, como resultado de la cual todas sufrieron una completa derrota. Hemos derrotado a Kolchak, Yudénich y Denikin de manera contundente.

Fusé: «¿Dónde puede tener el comunismo más probabilidades de éxito, en Occidente o en Oriente?»

El comunismo real puede tener éxito por ahora solo en Occidente, sin embargo, Occidente vive a costa de Oriente; las potencias imperialistas europeas se enriquecen principalmente con las colonias orientales, pero al mismo tiempo arman y enseñan a sus colonias a combatir, y con ello Occidente mismo se está cavando una fosa en Oriente.

Fusé: «¿Cuáles son las tareas inmediatas del gobierno soviético?»

Primero, derrotar a los terratenientes polacos; segundo, lograr una paz sólida; luego, en tercer lugar, desarrollar nuestra vida económica.

Transmitido por telegrama el 4 de junio de 1920.

Impreso en japonés el 10 de junio de 1920 en el periódico «Tokio Nichi Nichi», n.º 15686

En ruso se publicó por primera vez en 1924 en la colección de artículos «Lenin y Oriente», Moscú

Se imprime según el texto de la colección cotejado con la copia mecanografiada del mensaje telegráfico de K. Fusé.