Al señalar que el difunto camarada Sverdlov poseía un talento organizador de primer orden, el camarada Lenin destacó que esto dirige involuntariamente el pensamiento hacia la importancia de la organización y el papel de los organizadores en la construcción soviética. Caracterizando la excepcional importancia de la organización, Lenin señala que es precisamente ella la principal arma de la clase obrera en la lucha revolucionaria. Al indicar la correlación de las fuerzas sociales en los distintos momentos desde la Revolución de Octubre, Lenin dice que la dictadura del proletariado sería imposible si no existiera la unidad de los trabajadores. Llega a la conclusión de que la fuerza principal de todos los éxitos militares en nuestros frentes, así como de los éxitos gradualmente alcanzados en la lucha contra la devastación económica, reside precisamente en la organización. Evaluando desde este punto de vista la labor del difunto camarada Sverdlov como organizador, Lenin señala que esa vanguardia de organizadores existió entre nosotros gracias a que ellos pasaron por la dura escuela de la vida ya en la época en que fue necesario trabajar en la clandestinidad. Una vanguardia semejante de organizadores es especialmente necesaria ahora en Alemania, que atraviesa el kornilovismo. Lenin señala que en el seno de los trabajadores, incluso entre los obreros y campesinos no partidarios, hay muchos talentos organizadores, pero todavía no hemos aprendido a encontrarlos y colocarlos en el lugar que les corresponde. Expresa la seguridad de que en el futuro surgirá de este medio un número cada vez mayor de organizadores que, recordando la labor del camarada Sverdlov, seguirán firmemente sus pasos.

«Pravda» n.º 59, 17 de marzo de 1920 del diario «Pravda»

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