¡Camaradas! No teniendo la posibilidad de estar en vuestro congreso, quisiera transmitiros por escrito mi saludo y el deseo de los mejores éxitos.

Ahora concluimos felizmente la guerra civil. La república soviética se fortalece con sus victorias sobre los explotadores. La república soviética puede y debe concentrar desde ahora sus fuerzas en la tarea más importante, más cercana y más querida para todos nosotros, para todos los trabajadores: en la guerra incruenta, en la guerra por la victoria sobre el hambre, el frío, la devastación. Y en esta guerra incruenta, las trabajadoras y campesinas están llamadas a desempeñar un papel particularmente importante.

Que el congreso femenino de la gobernación de Petrogrado ayude a fundar, cohesionar, organizar el ejército femenino de las trabajadoras en esta guerra incruenta, que debe traer y traerá al Poder Soviético victorias aún más grandes.

10/I/1920.

Con saludo comunista

Lenin