(2) suscitar la competencia de los órganos centrales y locales del poder soviético (en especial del VSNJ y los SNJ, del Comprod y los Órganos de Abastecimiento, de la Dirección Central de Estadística y del Comisariado del Pueblo de Agricultura) en la resolución de esta tarea; (3) encargar al Departamento Cooperativo del VSNJ y a todas las instituciones mencionadas en el § 2 que elaboren un programa de tales medidas y un formulario para la recogida de información sobre dichas medidas y sobre los hechos que permitan desarrollar estas medidas;* (4) asignar un premio al mejor programa de tales medidas, al programa más práctico, al formulario y modo más cómodos y realizables de recoger información sobre ello.

Lenin se refiere a la nota «En el Consejo de Comisarios del Pueblo» firmada con la letra «K». Reproducimos su contenido: «Las cuestiones de política internacional, planteadas con especial insistencia en los últimos tiempos, no han podido eclipsar las cuestiones de la construcción socialista interior, que, sin detenerse ni un minuto, a pesar de las condiciones de la aguda guerra civil, avanzan en anchura y profundidad. En una de las últimas sesiones del Consejo de Comisarios del Pueblo se planteó y se sometió a discusión la cuestión de la cooperación.

Los datos relativos al volumen de negocios de la Unión de Sociedades Cooperativas establecen indudablemente un crecimiento asombroso tanto de la cooperación obrera como de la cooperación general de la ciudadanía durante el último año de construcción soviética. Así, hasta 1917, el volumen de negocios del Centrosoyuz se estimaba en 6.000 vagones de mercancías, y en 1918 creció hasta 32.000 vagones; además, se transfirió al Centrosoyuz toda una serie de empresas productoras. La tendencia fundamental que se perfiló al discutir la cuestión de la política ulterior del gobierno obrero-campesino respecto a la cooperación puede caracterizarse con dos tesis: en primer lugar, reconociendo que el aparato de abastecimiento cooperativo-capitalista, que es actualmente la cooperación, especialmente en una forma tan centralizada como el Centrosoyuz, representa una ventaja considerable en comparación con el aparato capitalista privado, el poder soviético no puede limitarse a mantener tal aparato, sino que debe transformarlo decididamente en un aparato socialista de abastecimiento.

En segundo lugar, en el camino hacia esa transformación, el factor más importante debe ser la cooperación obrera. Partiendo de estas tesis fundamentales, el Consejo de Comisarios del Pueblo encargó al Departamento Cooperativo del VSNJ y al Comprod que, en el plazo más breve, recogieran información sobre la puesta en práctica real por las cooperativas de la línea fundamental de la política soviética, a saber: a) no solo la cooperativización de toda la población, sino también el papel preponderante de la población proletaria y semiproletaria en la dirección del movimiento cooperativo; b) una organización del abastecimiento y la distribución tal que los pobres (proletarios y semiproletarios) obtengan realmente ventajas (mercancías, etc.) por la entrega de todos los excedentes de grano al Estado.

Entre las medidas de carácter político, se dispuso la aplicación ulterior en la organización de todas las cooperativas de la exigencia fundamental: el derecho electoral de la Constitución soviética y, en consecuencia, la admisión en los consejos de administración de las sociedades cooperativas únicamente de personas que posean el derecho electoral de acuerdo con la ley fundamental. Se planteó también como tarea inmediata la cuestión de la organización de comunas de consumo» («Izvestia del Comité Ejecutivo Central Panruso», n.º 24 del 2 de febrero de 1919, p. 2).