... 22. Cultura industrial-socialista. — Con la educación que proporciona, la escuela introduce a su alumno en el mundo de una u otra cultura. Se pregunta, ¿qué cultura se nos presenta a nosotros, pedagogos de la escuela industrial-laboral?
Es, ante todo, la cultura de una humanidad técnicamente fuerte. Para mí suena a algo salvaje cuando se me acusa de tecnocratismo. ¿Acaso es malo ser fuerte? ¿Acaso es malo someter las fuerzas de la naturaleza? ¿Acaso es malo saber trabajar de la manera más exitosa? ¿Acaso la industria no es el orgullo del genio humano? ¿O acaso aún hoy abrigamos los ideales del campesinado atrasado? Solo en un caso la técnica es un mal: esto es cuando ella *