Badáichut. ¡Badaev!
No sea caprichoso — no es usted una señorita. A usted no se le preguntó si considera «todas sus acciones» (!!) «absolutamente (!!) correctas» (esto es ridículo), sino si cumplió todas las disposiciones del centro. ¡Y usted precisamente de eso calla!
Trabaje, no aceptamos la renuncia.
En adelante ejecute todas las disposiciones del centro y no diga insensateces indecentes sobre «maquinaciones».
4/V [1919]
¡Saludos! Lenin