¡Querida M. F.! Disculpe el retraso: respondo de inmediato a ambas cartas. En cuanto a la primera, espero que en Petrogrado ya haya hablado con Lunacharski. Yo, debido a mis viajes a la casa de campo, no lo pude encontrar ni tuve tiempo de hablar con él. Lo haré tan pronto como pueda.

En cuanto a la segunda (los arrestos), le escribo a A. M. Ya se han tomado medidas para la liberación. (No se puede evitar arrestar, para prevenir conspiraciones, a todo el público kadete y prokadete. Ese público es capaz, en su totalidad, de ayudar a los conspiradores. Sería criminal no arrestarlo. Es mejor que decenas y centenares de intelectuales estén unos días o semanas encerrados, a que 10 000 sean masacrados. De veras, es mejor.)

¡Mis mejores saludos!

Su Lenin