Asegurando para las masas trabajadoras una posibilidad incomparablemente mayor que bajo la democracia burguesa y el parlamentarismo de realizar elecciones y revocación de diputados de la manera más fácil y accesible para los obreros y campesinos, la Constitución soviética al mismo tiempo destruye los aspectos negativos del parlamentarismo ya aclarados desde la época de la Comuna de París, especialmente la separación de los poderes legislativo y ejecutivo, el desligamiento del parlamento respecto a las masas, etc.

La Constitución soviética acerca el aparato estatal a las masas también por el hecho de que la unidad electoral y la célula básica del Estado no es el distrito territorial, sino la unidad productiva (fábrica, planta).

Un vínculo más estrecho del aparato estatal con las masas, bajo los Soviets, permite crear una…