Al mismo tiempo, el PCR debe explicar a las masas trabajadoras, a fin de evitar una generalización incorrecta de las necesidades históricas transitorias, que la privación del derecho al voto de una parte de los ciudadanos no afecta en la República Soviética, como ocurría en la mayoría de las repúblicas burguesas-democráticas, a una categoría determinada de ciudadanos declarados vitaliciamente sin derechos, sino que se refiere exclusivamente a los explotadores, únicamente a aquellos que, contraviniendo las leyes fundamentales de la República Soviética socialista, se obstinan en defender su posición de explotadores y en mantener las relaciones capitalistas. Por consiguiente, en la República Soviética, por una parte, a medida que se fortalece día a día el socialismo y disminuye el número de quienes tienen objetivamente la posibilidad de seguir siendo explotadores o de conservar las relaciones capitalistas, se reduce por sí mismo el porcentaje de los privados del derecho al voto. Apenas si en la Rusia actual este porcentaje es superior al dos o tres por ciento. Por otra parte, en un futuro muy próximo, el cese de la agresión exterior y la culminación de la expropiación de los expropiadores pueden crear, bajo ciertas condiciones, una situación en la que el poder estatal proletario elija otros métodos para reprimir la resistencia de los explotadores e introduzca el sufragio universal{27} sin restricción alguna.