¡Camaradas! Permítanme dirigirme a ustedes no en calidad de Presidente del Consejo de Comisarios del Pueblo y del Consejo de Defensa, sino como miembro del partido.

El establecimiento de relaciones correctas con los pueblos de Turkestán tiene ahora para la República Socialista Federativa Soviética de Rusia una importancia, sin exageración se puede decir, gigantesca, de alcance histórico-mundial.

Para toda Asia y para todas las colonias del mundo, para miles y millones de personas, tendrá un significado práctico la actitud de la República Soviética de obreros y campesinos hacia los pueblos débiles, hasta ahora oprimidos.

Les ruego encarecidamente que presten especial atención a esta cuestión, que pongan todos los esfuerzos para que, con el ejemplo, con los hechos, se establezcan relaciones de camaradería con los pueblos de Turkestán, para demostrarles con hechos la sinceridad de nuestro deseo de extirpar todos los vestigios del imperialismo gran-ruso en aras de una lucha sin reservas contra el imperialismo mundial y, a su cabeza, el británico, para que traten con la mayor confianza a nuestra Comisión de Turkestán y observen estrictamente sus directivas, que le han sido impartidas, a su vez, por el Comité Ejecutivo Central Panruso precisamente en ese espíritu.

Le estaría muy agradecido si me respondieran a esta carta y me comunicaran su actitud ante el asunto.

Con saludo comunista

«Dos años del primer siglo de la era proletaria». Número jubilar de los periódicos «El Comunista de Turkestán», «Izvestia del CEC de los Soviets de la República de Turkestán» y «Frente Rojo» del 7 al 10 de noviembre de 1919.

Se publica según el texto del número jubilar.