5 de noviembre de 1919

Llamar a la c á r c e l, saber a nombre de quién está registrado y comunicarme el resultado.

¡Querido camarada Lenin!

He oído hablar de usted como de una persona bondadosa y humana, sensible al dolor ajeno. Por eso
he decidido escribirle sobre mi dolor maternal, esperando en su justicia, que usted comprenda
la situación de una madre deshecha por el dolor.

Mi hijo, Vladímir Nikoláievich Ostapchenko, se encuentra en Moscú, en la prisión de Bútirsk, pasillo 12,
celda 37. Desde el 28 de diciembre de 1918 no se le ha presentado nada, es decir, ninguna acusación...

Le ruego, camarada Lenin, que lo interrogue y me lo entregue bajo mi fianza... Camarada Lenin,
mi hijo es honrado y no puede hacer nada deshonroso, muchos trabajadores soviéticos de la ciudad de Riazán
lo conocen y confirmarán la justeza de mis palabras...