20.X.1919

En Tula
A los camaradas Kaminski, Oskin, Mezhlauk

¡Camaradas! La importancia de Tula es ahora excepcional – y, en general, incluso independientemente de la cercanía del enemigo, la importancia de Tula para la República es enorme.

Por lo tanto, hay que tensar todas las fuerzas en un trabajo unido, concentrando todo en la labor militar y de abastecimiento militar.

Lamento muchísimo sus fricciones y las de Zelikman con Peters (él es un trabajador importante y lealísimo) y pienso que el culpable aquí es Zelikman, pues si se notaba alguna aspereza, había que arreglarla de inmediato (y no era difícil hacerlo) sin llegar al conflicto. La más mínima aspereza en adelante debe ser resuelta, acudiendo al centro, a tiempo, sin permitir que el conflicto se agrande.

El trabajo en Tula debe ser intensificado con todas las fuerzas y trasladado por completo al pie de guerra. El decreto sobre la reducción de la administración civil será promulgado en estos días; hay que no solo cumplirlo, sino aplicarlo archiconcienzudamente y con diligencia<sup>58</sup>. En Tula las masas no son en absoluto nuestras. De ahí – necesariamente una intensidad doble del trabajo entre las tropas, entre los reservistas, entre los obreros, entre las obreras.

Si faltan fuerzas, escriban – ayudaremos desde Moscú.

Vigilar la defensa sin apartar la vista: ¿se construyen blockhaus? ¿no se debilita el trabajo? ¿hay materiales? ¿obreros? ¿aprenden los soldados rojos? ¿está en orden su abastecimiento?

Todas estas y similares cuestiones deben ser asignadas a la observación especial de personas capaces y camaradas leales al partido. Ustedes responden enteramente por el éxito de este trabajo, por la negligencia (si no reclaman a tiempo y no recurren al centro). La formación del ejército tiene una importancia excepcional.

Si tomamos Orel<sup>59</sup>, no debilitar el trabajo, sino decuplicarlo, porque sin ello no venceremos, y la detención de la ofensiva es para nosotros la muerte.

Lean esta carta a todos los trabajadores responsables y miembros del partido e infórmenme regularmente, muy brevemente, sobre lo que se hace de hecho.

Con saludo comunista, V. Uliánov (Lenin)

en el libro: Dm. Oskin. «Apuntes del comisario militar». Moscú

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Publicado por primera vez en 1931.

Se imprime según el manuscrito.