Sí. Ni sombra de indicios de divergencia en la política o en las ideas. Hay divergencia de estado de ánimo entre las personas que hacen política o están absortas en una lucha de carácter sumamente encarnizado, y el estado de ánimo de un hombre que se ha colocado artificialmente en una situación tal que no puede observar la nueva vida, mientras que le abruman las impresiones de la putrefacción de una enorme capital burguesa.

Le he expresado francamente mis ideas respecto a su carta. Por las conversaciones (con usted) hace tiempo que llegaba a las mismas ideas, pero su carta ha dado forma y ha completado, ha rematado el conjunto de impresiones de sus conversaciones. No quiero imponerle consejos, pero no puedo dejar de decir: cambie radicalmente el ambiente, el medio, el lugar de residencia y la ocupación; de lo contrario, la vida puede volverse definitivamente repugnante.

Le estrecho fuertemente la mano.

Suyo, Lenin

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Enviado a Petrogrado

Publicado por primera vez en 1925

en la revista "Crónica Roja" N° 1

Se imprime según el manuscrito