15 de julio de 1919

El hambriento norte ha entrado en un período de las más graves dificultades alimentarias. El Petrogrado Rojo, que con digna firmeza y el mayor heroísmo rechaza el ataque de los finlandeses blancos y demás mercenarios del imperialismo internacional*, se ve obligado a reducir la ración de pan de los obreros a tres cuartos de libra, entregados cada dos días. Moscú lleva ya diez días sin recibir pan en absoluto. Ivánovo-Voznesensk y otros centros proletarios, la mayoría de las fábricas y plantas, hace tiempo que no entregan pan. Los agentes y verdugos del imperialismo mundial, tras intensificar su ofensiva directa sobre el territorio de la República Soviética, procuran al mismo tiempo aprovechar nuestra grave situación alimentaria, especulando con el cansancio y el agotamiento de las masas inconscientes hambrientas, y llevan a cabo una furiosa propaganda contrarrevolucionaria interna con el objetivo de estrangular cuanto antes el foco de la revolución mundial: nuestra República Soviética. De vuestros esfuerzos y tensión

dependen no solo el ulterior avance de nuestro Ejército Rojo, la mejora de la productividad de los ferrocarriles y del transporte fluvial, el éxito de la producción de las fábricas estatales necesarias que trabajan para la defensa del Estado y el exitoso abastecimiento del campo con todos los artículos de consumo masivo, sino también el ulterior fortalecimiento de las conquistas de la revolución social mundial.

La hora terrible de las pruebas alimentarias exige tomar todas las medidas y tensar todos los esfuerzos en aras de incrementar por todos los medios el abastecimiento del hambriento norte. Por ello se propone, junto con el cumplimiento persistente y completo de todas las indicaciones dadas por el Narkomprod en el telegrama del 4 de junio:

1) La compresión inmediata de la ración local hasta el límite extremo;
2) La reducción del número de comensales que reciben pan de los organismos estatales;
3) Un gasto sumamente cuidadoso y económico de las reservas de pan;
4) En las unidades del ejército y militares, ajustar las entregas al número real de comensales y poner a disposición del Komprod, para el abastecimiento de los frentes Norte y Oeste, los excedentes de reservas por encima de lo absolutamente necesario para el plazo más breve posible. Acerca de la recepción de lo anterior y de las medidas adoptadas, con indicación precisa de qué se ha hecho concretamente, proponemos informar al Komprod sin demora.

Presidente del Consejo de Defensa
LENIN

Comisario del Pueblo de Abastecimiento
TSYURUPA