A Nadezhda Konstantínovna Uliánova

¡Querida Nádushka! Aprovecho el viaje de Krestinski a Perm para escribirte. Quizás te alcance.

Ayer recibí un telegrama de Mólotov desde Kazán y le respondí de tal manera que debiste haberlo recibido antes de la salida de Kazán, programada, según me dijeron, a las 3 de la madrugada.

Por Mólotov supe que tuviste un ataque al corazón. Entonces, trabajas sin medida. Hay que cumplir más estrictamente las reglas y obedecer bien al médico. De lo contrario, no estarás en condiciones de trabajar para el invierno. ¡No olvides esto!

Sobre los asuntos del Comisariado del Pueblo de Instrucción ya te telegrafié.

En los frentes orientales, brillante. Hoy supe de la toma de Ekaterimburgo. En el sur, hay un cambio, pero aún no hay una transformación seria para mejor. Esperamos que la haya.

No convencí a Gorki para que viajara, aunque lo insté con insistencia.

Ayer y anteayer estuvimos en Gorki con Mitya (él está aquí desde hace 4 días) y Ania. Los tilos están floreciendo. Descansamos bien.

Te abrazo y beso fuerte. Te pido que descanses más, trabajes menos.

Tu V. Uliánov