Agradecemos el saludo y, por nuestra parte, saludamos de todo corazón a la República Soviética de Baviera. Les rogamos muy encarecidamente que nos informen con mayor frecuencia y concreción acerca de las medidas que han aplicado para la lucha contra los verdugos burgueses Scheidemann y Cía.; si han creado Soviets de obreros y del servicio doméstico por distritos de la ciudad; si han armado a los obreros; si han desarmado a la burguesía; si han utilizado los almacenes de ropa y otros productos para la ayuda inmediata y amplia a los obreros, y especialmente a los jornaleros y pequeños campesinos; si han expropiado las fábricas y riquezas de los capitalistas en Múnich, así como las explotaciones agrícolas capitalistas en sus alrededores; si han cancelado las hipotecas y los alquileres para los pequeños campesinos; si han duplicado o triplicado el salario de los jornaleros y peones; si han confiscado todo el papel y todas las imprentas para imprimir octavillas y periódicos populares para las masas; si han introducido la jornada laboral de 6 horas con dos o tres horas dedicadas al estudio de la administración del Estado; si han apretado a la burguesía en Múnich para el inmediato alojamiento de los obreros en los pisos ricos; si han tomado en sus manos todos los bancos; si han tomado rehenes de la burguesía; si han introducido una ración de alimentos más alta para los obreros que para la burguesía; si han movilizado a todos los obreros sin excepción tanto para la defensa como para la propaganda ideológica en las aldeas circundantes?

La aplicación más urgente y amplia de tales medidas y similares, mediante la iniciativa propia de los Soviets de obreros, jornaleros y, particularmente, de los pequeños campesinos, debe fortalecer su posición. Es necesario imponer a la burguesía un impuesto extraordinario y dar a los obreros, jornaleros y pequeños campesinos una mejora real e inmediata de su situación, cueste lo que cueste. Mejores saludos y deseos de éxito.

Escrito el 27 de abril de 1919.

Publicado por primera vez el 22 de abril de 1930 en el diario «Pravda» n.º 111.

Se imprime según el manuscrito.