Las victorias de Kolchak en el Frente Oriental crean un peligro extraordinariamente grave para la República Soviética. Se necesita la tensión más extrema de las fuerzas para derrotar a Kolchak.

El Comité Central propone, por lo tanto, a todas las organizaciones del partido que dirijan, en primer lugar, todos sus esfuerzos a la realización de las siguientes medidas, que deben ser llevadas a cabo tanto por las organizaciones del partido como, en especial, por los sindicatos, para atraer a las capas más amplias de la clase obrera a la participación activa en la defensa del país.

1. Apoyo integral a la movilización anunciada el 11 de abril de 1919.

Todas las fuerzas del partido y de los sindicatos deben ser movilizadas inmediatamente para que, precisamente en los próximos días, sin la menor dilación, se preste la ayuda más enérgica a la movilización decretada por el Consejo de Comisarios del Pueblo el 10 de abril de 1919.

Hay que lograr de inmediato que los movilizados vean la participación activa de los sindicatos y sientan el apoyo de la clase obrera.

Hay que conseguir, en particular, que cada uno de los movilizados comprenda que su envío inmediato al frente le asegurará una mejora en la alimentación: primero, debido a la mejor alimentación de los soldados en la franja cerealista del frente; segundo, como consecuencia de la distribución del pan traído a las provincias hambrientas entre un número menor de bocas; tercero, debido a la amplia organización de paquetes de alimentos desde las localidades cercanas al frente a los hogares de los soldados del Ejército Rojo.

El Comité Central exige de cada organización del partido y de cada sindicato un informe semanal, aunque sea muy breve, sobre lo que ha hecho para ayudar a la movilización y a los movilizados.

2. En las localidades cercanas al frente, especialmente en la región del Volga, se debe llevar a cabo el armamento total de todos los miembros de los sindicatos y, en caso de falta de armas, su movilización total para toda clase de ayuda al Ejército Rojo, para reemplazar a los que caen en combate, etc.

El ejemplo de ciudades como Pokrovsk, donde los propios sindicatos decidieron movilizar inmediatamente el 50% de todos sus miembros, debe servirnos de modelo. Las capitales y los centros más grandes de la industria fabril no deben quedarse atrás de Pokrovsk.

Los sindicatos deben, en todas partes, con sus propias fuerzas y medios, realizar un registro de verificación de sus miembros para enviar a todos los que no sean absolutamente necesarios en sus lugares de origen a luchar por el Volga y por la región de los Urales.

3. Se debe prestar la más seria atención a la intensificación de la agitación, especialmente entre los movilizables, los movilizados y los soldados del Ejército Rojo. No limitarse a los métodos habituales de agitación, conferencias, mítines, etc.; desarrollar la agitación por grupos y por obreros individuales entre los soldados del Ejército Rojo, distribuir entre esos grupos a obreros de base, miembros del sindicato, los cuarteles, las unidades del Ejército Rojo, las fábricas. Los sindicatos deben organizar la verificación de que cada uno de sus miembros participe en el recorrido de las casas para hacer agitación, en el reparto de volantes y en las conversaciones personales.

4. Reemplazar a todos los empleados hombres por mujeres. Realizar para ello una nueva reinscripción tanto del partido como de los sindicatos.

Introducir carnés especiales para todos los miembros de los sindicatos y todos los empleados, con una anotación sobre su participación personal en la causa de ayuda al Ejército Rojo.

5. Establecer inmediatamente, a través de los sindicatos, los comités de fábrica, las organizaciones del partido, las cooperativas, etc., oficinas locales y centrales de ayuda o comités de cooperación. Sus direcciones deben ser publicadas. La población debe ser informada de ellos de la manera más amplia. Cada movilizable, cada soldado del Ejército Rojo, cada persona que desee ir al sur, al Don, a Ucrania para trabajos de abastecimiento, debe saber que en una oficina de ayuda o comité de cooperación cercana y accesible para el obrero y el campesino encontrará consejo, recibirá indicaciones, se le facilitará la comunicación con las instituciones militares, etc.

Se debe plantear como tarea especial de dichas oficinas la cooperación en el abastecimiento del Ejército Rojo. Podemos aumentar enormemente nuestro ejército si mejoramos su suministro de armas, vestimenta, etc. Y entre la población todavía hay no pocas armas escondidas o no utilizadas para el ejército. Hay no pocos stocks fabriles de diversos bienes necesarios para el ejército, y se requiere encontrarlos rápidamente y dirigirlos al ejército. A las instituciones militares encargadas del abastecimiento del ejército se les debe prestar ayuda inmediata, amplia y activa por parte de la propia población. Hay que abordar esta tarea con todas las fuerzas.

6. A través de los sindicatos se debe organizar la amplia incorporación del campesinado, especialmente de la juventud campesina de las provincias no agrícolas, a las filas del Ejército Rojo y para la formación de destacamentos de abastecimiento y del ejército de abastecimiento en el Don y en Ucrania.

Esta actividad puede y debe multiplicarse varias veces; sirve simultáneamente para ayudar a la población hambrienta de las capitales y de las provincias no agrícolas y para reforzar el Ejército Rojo.

7. Con respecto a los mencheviques y eseristas, la línea del partido, en la situación actual, es la siguiente: a la cárcel aquellos que ayudan a Kolchak consciente o inconscientemente. No toleraremos en nuestra república a personas trabajadoras que no nos ayuden de hecho en la lucha contra Kolchak. Pero hay entre los mencheviques y eseristas personas que desean prestar esa ayuda. A esas personas hay que alentarlas, dándoles trabajos prácticos, preferentemente de cooperación técnica al Ejército Rojo en la retaguardia, bajo un control estricto de ese trabajo.

El Comité Central se dirige a todas las organizaciones del partido y a todos los sindicatos con la petición de que aborden el trabajo de manera revolucionaria, sin limitarse a los viejos moldes.

Podemos vencer a Kolchak. Podemos vencer rápida y definitivamente, pues nuestras victorias en el sur y la situación internacional que mejora cada día y cambia a nuestro favor nos garantizan el triunfo final.

Hay que tensar todas las fuerzas, desplegar la energía revolucionaria, y Kolchak será rápidamente derrotado. El Volga, los Urales, Siberia pueden y deben ser defendidos y reconquistados.

Escrito el 11 de abril de 1919.

Publicado el 12 de abril de 1919 en los periódicos «Pravda» n.º 79 e «Izvestia del Comité Ejecutivo Central Panruso» n.º 79.

Se imprime según el manuscrito.