Hoy en Berlín la burguesía y los socialtraidores se regocijan: han logrado matar a K. Liebknecht y a R. Luxemburgo. Ebert y Scheidemann, que durante 4 años enviaron a los obreros al matadero en aras de los intereses rapaces, ahora han asumido el papel de verdugos de los líderes proletarios. Con el ejemplo de la revolución alemana nos convencemos de que la «democracia» es solo un disfraz del saqueo burgués y de la violencia más salvaje.

¡Muerte a los verdugos!

«Pravda» n.º 14 e «Izvestia del VTsIK» n.º 14, 21 de enero de 1919.

Se imprime según el texto del periódico «Pravda».