(La aparición del camarada Lenin es recibida con una ovación atronadora.) En su discurso sobre el tema: «¿Qué dará al pueblo trabajador la Constitución soviética?», el camarada Lenin señala que la Constitución soviética, creada al igual que los Soviets durante el periodo de la lucha revolucionaria, es la primera constitución que proclama como poder estatal el poder de los trabajadores, excluyendo de los derechos a los explotadores, enemigos de la construcción de la nueva vida. En esta su principal diferencia con las constituciones de otros Estados reside la garantía de la victoria sobre el capital.

Señalando una serie de disposiciones fundamentales de la Declaración de los Derechos del Pueblo Trabajador y Explotado, el camarada Lenin observa que ahora los trabajadores de todos los países verán que la Constitución soviética – ley fundamental de la República Socialista Federativa Soviética de Rusia – refleja los ideales del proletariado de todo el mundo. ¡Se acerca la hora del ajuste de cuentas con la burguesía de todos los países! ¡En Europa Occidental se fortalece la indignación! Nuestra tarea es superar todos los obstáculos que encontremos en el camino, por difíciles que sean, y mantener el poder de los Soviets hasta el momento en que se levante la clase obrera de todos los países y enarbole la gran bandera de la república socialista mundial. (Las últimas palabras del líder del proletariado ruso, el camarada Lenin, fueron cubiertas por un trueno de aplausos.)

«Pravda» n.º 157, 28 de julio de 1918.

Se publica según el texto del periódico «Pravda».