Ciertamente, nuestros profundos (profundos a la manera de Martinov) nuevoiskristas han tratado de enredar, debilitar y hacer retroceder esta consigna (cf. nº 62 de *Iskra*, editorial: «¿Nos preparamos así?»). Pero el martinovismo nuevoiskrista encuentra una resistencia decidida en nuestro partido, especialmente desde el famoso plan de «acuerdos» con los zemstvos sobre no producir pánico*.