La segunda tarea que tenemos ante nosotros es la correcta implantación del impuesto progresivo sobre la renta y el patrimonio. Sabéis que todos los socialistas están en contra de los impuestos indirectos, pues el único impuesto justo desde el punto de vista socialista es el progresivo sobre la renta y el patrimonio. No oculto que al introducir este impuesto habrá que afrontar dificultades extraordinarias; la resistencia de las clases poseedoras será desesperada.

Ahora la burguesía elude los impuestos mediante el soborno y los vínculos; debemos cerrarle todos los resquicios. Hemos diseñado muchas medidas en este terreno, hemos despejado el terreno para los cimientos, pero los cimientos mismos de este edificio aún no se han construido. Ahora se aproxima el momento.

La cuestión del impuesto sobre la renta es tal que para aplicarlo no bastan los decretos; se necesitan métodos prácticos y experiencia.

Consideramos que debemos pasar al cobro mensual del impuesto sobre la renta. La proporción de la población que recibe ingresos del Tesoro público crece; hay que tomar medidas para que el impuesto sobre la renta de estas personas se cobre mediante retenciones del salario.

El impuesto sobre la renta debe cobrarse sobre todos los ingresos y salarios sin excepción; la emisión de papel moneda practicada hasta ahora puede justificarse como medida temporal y debe ceder el paso a la imposición progresiva sobre la renta y el patrimonio con plazos de cobro muy frecuentes.

Os pido que elaboréis detalladamente esta medida, que defináis de manera práctica y precisa los planes que podamos convertir en decretos e instrucciones en el plazo más breve.

En cuanto a las contribuciones, dice Lenin: No soy en absoluto enemigo de las contribuciones en general; para destruir a la burguesía, el proletariado no pudo prescindir de las contribuciones; es una medida correcta del período de transición, pero ahora el período de transición ha terminado y la imposición de las clases poseedoras debe ceder el paso a un impuesto estatal central único.

No cabe duda de que la burguesía tratará con todas sus fuerzas de eludir nuestras leyes, de recurrir a pequeños engaños. Lucharemos contra ello para socavar completamente los restos de la burguesía.