3 de agosto de 1918

Al camarada Ioffe:

Todo lo que usted escribe en sus últimas cartas es disparatado hasta lo sobrenatural.

Sostener la política «anterior» de no romper con la Entente después de Onega[1] es ridículo. No se puede volver virgen a una dama con un niño.

También es ridículo llamar intervención o ayuda a lo que precisamente seguimos haciendo: maniobrar, dejando que los alemanes tomen lo que la Entente ya ha tomado, dificultando y demorando así el estrangulamiento anglo-americano-japonés de Rusia.

Sin conocer los hechos ni reflexionar sobre ellos, usted ha incurrido en un error con el memorándum y demás. Si quiere insistir en ello, presente una declaración al CC. Hasta que presente su declaración al CC, hasta que el CC acepte su dimisión, hasta que le enviemos un sustituto y hasta que este llegue, usted, por supuesto, como miembro del partido (como usted mismo escribe), cumplirá con su deber.

¡Grufi!

Lenin

[1] Se refiere a la ocupación de Onega por tropas inglesas el 31 de julio de 1918.