«Estuvimos en una reunión de liberales en la Biblioteca Pública. Eran las dos. Se cotejaban las notas de los reporteros y se hablaba sobre la conducta de la tropa. Irrumpe en la sala de reuniones un mensajero pálido y tembloroso y dice que en la avenida Nevski están disparando. Propone a todos dirigirse al palacio y compartir la suerte de los camaradas que allí se encuentran. La agitación que se apoderó de los presentes es indescriptible. Todos se levantaron de un salto y se precipitaron a la avenida Nevski. Era la una y media. No habíamos recorrido ni la mitad del camino hacia el palacio cuando los cosacos nos detuvieron, hicieron retroceder a la multitud y comenzaron a empujarla hacia las calles laterales. La multitud gritaba: "¡Abajo la autocracia!"

...«Los que más sufrieron fueron los reunidos ante el Jardín Aleksándrovski, frente al Almirantazgo. Permanecían agarrados a la verja de hierro y no se dispersaban, pero no alteraban el orden. Y he aquí que, después de haberse entretenido a placer empujando y golpeando a la multitud, los cosacos se forman tranquilamente en orden de batalla. Resuena la orden de disparar. Las descargas barren las primeras filas de espectadores, principalmente estudiantes. Se alzan maldiciones, gritos y gemidos. La multitud, presa del pánico, echa a correr. Una treintena de personas quedan tendidas en el lugar, muertas y heridas, sobre la nieve ensangrentada ante el Palacio de Invierno, sobre el cual ondea orgullosa la bandera imperial.

«Hay que decir en honor de los estudiantes que no se dieron a la fuga. Recogieron a la mayor parte de sus compañeros, los colocaron en trineos y se los llevaron. Yo caminaba al lado de un trineo en el que dos estudiantes, uno de ellos herido, iban sentados sosteniendo a un muerto. El aspecto de este último era terrible. La multitud seguía al trineo, con la cabeza descubierta, santiguándose y maldiciendo en voz alta a las personas de más alto rango, de las que ayer apenas se atrevían a murmurar, conteniendo el aliento».

* Este artículo no fue publicado en el periódico Vperiod. N. de la Red.