... En Trieste, los obreros se reunieron frente al consulado ruso para protestar contra las atrocidades del gobierno ruso. En Brest, los huelguistas, durante su manifestación, arrojaron piedras contra el edificio del consulado ruso gritando: ¡abajo el zar; viva la revolución rusa! En todas las ciudades de Suiza de alguna importancia se celebraron mítines de solidaridad y protesta. En Londres fue arrancada una gran [plaque de cuivre] placa de cobre que adornaba el edificio de la embajada rusa. También hubo asambleas de protesta en las ciudades italianas: Roma, Nápoles y otras. En Milán, en una gran asamblea, todos los presentes aplaudieron al socialista Turati cuando expresó el ferviente deseo de que el zarismo fuera derrocado lo antes posible.

[Se propo- * En el n.º 4 de «Vperiod» el artículo terminaba con estas palabras. Las líneas restantes no fueron publicadas. N. de la R.]

*...ne proponer al parlamento y al senado que protesten contra las atrocidades de Petersburgo.]* En el parlamento italiano, el diputado socialista Mirabelli expresó su solidaridad con los luchadores rusos por la libertad...

... la más calurosa aprobación [a la causa] y los deseos de éxito para la revolución...

... [A pesar de las fronteras estatales] Ninguna frontera [a pesar de], ninguna barrera que los déspotas de todos los países levantan entre los pueblos, podrá separarnos: nosotros y vosotros compartimos los mismos sufrimientos, los mismos pensamientos de liberación....

... El zar, [este hipócrita de la humanidad] que proclamó hipócritamente la paz durante el Congreso de La Haya, se ha quitado la máscara. Al déspota pacificador no le bastan los miles de vidas humanas que ha arruinado en los campos de Manchuria. Espera [consolidar] afirmar su poder tambaleante sobre los cadáveres de los obreros. ¡Vanos serán estos esfuerzos sangrientos! Ha sonado la hora de la libertad para el pueblo ruso. ¡Sed valientes, camaradas! [¡Que todos los sufrimientos, todo el dolor, todo el odio que se han acumulado en vuestros corazones durante siglos de explotación, den por fin rienda suelta a los últimos límites de vuestra ira!] ¡Dad rienda suelta a [vuestra] ira y [vuestro] odio que se han acumulado en vuestros corazones durante siglos de explotación, sufrimientos y dolor!

9 Léninski sbórnik XXVI