2 de noviembre de 1918

En vista de varios casos de [constante]* injerencia de los órganos del poder local en las funciones económico-administrativas de las direcciones de fábrica de las empresas nacionalizadas y de los casos observados de enajenación de la propiedad nacional de empresas individuales para satisfacer necesidades locales, lo que desorganiza su economía y priva a la dirección de la fábrica de la posibilidad de llevar a cabo los trabajos de manera planificada, [el Consejo de Comisarios del Pueblo ha resuelto:] reitero insistentemente con advertencia sobre la más estricta responsabilidad en caso de incumplimiento: las empresas nacionalizadas son propiedad común de la República Soviética y la responsabilidad por la gestión económica de sus asuntos recae en las direcciones de fábrica, por lo tanto, los órganos del poder local no tienen derecho (si no les ha sido otorgado mediante disposiciones especiales del Poder Central) a interferir en sus disposiciones ni a enajenar bien alguno de las empresas nacionalizadas sin la autorización de los órganos superiores de dirección de la rama de producción correspondiente.

Presidente del Consejo de Comisarios del Pueblo, V. Uliánov (Lenin)