De los datos de Vladímirov se desprende que es necesario mantener la ración antigua. Hay que tomar medidas para encontrar lo que hay en Petrogrado.

Todos estos informes muestran la monstruosa inactividad de los obreros de Petrogrado. Los obreros y soldados de Petrogrado deben comprender que nadie les ayudará excepto ellos mismos. Los hechos de abuso son evidentes, la especulación es monstruosa, pero ¿qué han hecho las masas de soldados y obreros para combatirla? Si no se eleva a las masas a la iniciativa propia, nada se conseguirá. Es necesario convocar una sesión plenaria del Soviet y decidir realizar registros masivos en Petrogrado y en las estaciones de mercancías. Para los registros, cada fábrica, cada compañía deben destacar destacamentos; a los registros hay que atraer no a los voluntarios, sino obligar a todos, bajo amenaza de privación de la cartilla de pan. Mientras no apliquemos el terror – fusilamiento en el acto – a los especuladores, nada se conseguirá. Si los destacamentos se forman con personas casuales, no confabuladas entre sí, no puede haber saqueos. Además, con los saqueadores hay que proceder también con decisión: fusilarlos en el acto. A la parte acomodada de la población hay que dejarla sin pan durante 3 días, ya que ellos tienen reservas de otros productos y pueden conseguirlos a altos precios de los especuladores.