Los comienzos de ventiscas de nieve interrumpen el movimiento de trenes, lo que amenaza con gravísimas calamidades en el ámbito alimentario y militar. Entretanto, la limpieza de las vías de nieve no se realiza con la energía necesaria. A pesar de las instrucciones telegráficas, las autoridades soviéticas locales no movilizan en todas partes la mano de obra requerida. En vista de ello, el Consejo de Defensa Obrero-Campesino decreta:

1) Se impone la responsabilidad personal de los presidentes de los Comités de Campesinos Pobres, Soviets y Comités Ejecutivos de aldea, volost y distrito para movilizar la mano de obra necesaria para la limpieza de vías a la primera exigencia de las autoridades ferroviarias o militares. El incumplimiento de las exigencias deberá castigarse con prisión de 1 mes a 2 años y multa pecuniaria por el importe de seis meses de salario.

2) No se admiten exenciones ni excusas de ningún tipo: el servicio laboral obligatorio de limpieza de nieve se equipara al servicio militar obligatorio.

3) Los Comisarios Militares de volost y distrito están obligados, en caso necesario, a prestar ayuda con fuerzas militares contra los kulaks y guardias blancos que inciten a la población local a no cumplir con los turnos de limpieza de vías.

4) Al dirigir todas las ulteriores exigencias a las autoridades soviéticas locales, se les debe comunicar el presente decreto del Consejo de Defensa.

Presidente del Consejo de Defensa V. Lenin.
25 de diciembre de 1918.
Moscú, Kremlin.