V. I. LENIN
10 DE DICIEMBRE DE 1918
NOTA DE KAMENEV.
Verificar, muy de acuerdo.
Pero ¿«concesión» a quién? A nadie ajeno, sino a nosotros mismos.
Por dos meses de guerra — ¡cuando el ejército está en las regiones cerealeras! — renunciar a forzar la transferencia de todo el asunto del abastecimiento, es decir,
también de los productos no racionados, a manos del Estado. No lo llamen
concesión, llámenlo maniobra y reconozcan que es justo el momento
de maniobrar.

RESPUESTA DE LENIN.
Si usted profundiza, verá que esa maniobra es precisamente una concesión
a lo ajeno, al «comerciante libre».