¡Camaradas! Inauguramos el monumento a los combatientes de vanguardia de la Revolución de Octubre de 1917. Los mejores hombres de las masas trabajadoras entregaron su vida al iniciar la insurrección por la liberación de los pueblos del imperialismo, por el fin de las guerras entre los pueblos, por el derrocamiento del dominio del capital, por el socialismo.

¡Camaradas! La historia de Rusia durante varias décadas de la época moderna nos muestra un largo martirologio de revolucionarios. Miles y miles perecieron en la lucha contra el zarismo. Su muerte despertaba a nuevos combatientes, alzaba a la lucha a masas cada vez más amplias.

A los camaradas caídos en los días de Octubre del año pasado les cupo la gran felicidad de la victoria. El honor supremo con que soñaban los líderes revolucionarios de la humanidad fue su patrimonio: este honor consistió en que sobre los cuerpos de los camaradas caídos valerosamente en combate pasaron miles y millones de nuevos combatientes, igualmente intrépidos, que aseguraron con este heroísmo de las masas la victoria.

Ahora, en todos los países hierve y bulle la indignación de los obreros. En toda una serie de países se alza la revolución socialista obrera. Los capitalistas de todo el mundo, presos del horror y la saña, se apresuran a unirse para aplastar la insurrección. Y un odio especial les inspira la República Socialista Soviética de Rusia. Contra nosotros se prepara una campaña de los imperialistas unidos de todos los países, sobre nosotros se abaten nuevas batallas, nos aguardan nuevas víctimas.

¡Camaradas! Honremos la memoria de los combatientes de Octubre jurando ante su monumento seguir sus huellas, imitar su intrepidez, su heroísmo. Que su consigna se convierta en la nuestra, en la consigna de los obreros insurrectos de todos los países. Esta consigna es: "¡Victoria o muerte!".

Y con esta consigna los combatientes de la revolución socialista internacional del proletariado serán invencibles.

Informe breve publicado el 8 de noviembre de 1918 en el diario "Noticias Vespertinas del Soviet de Moscú" n.º 93

Publicado completamente por primera vez el 3 de abril de 1924 en el diario "Pravda" n.º 76

Se publica según el manuscrito