¡Queridos camaradas! Os agradezco de todo corazón vuestros buenos deseos y, a mi vez, os deseo los mayores éxitos en vuestros trabajos.

Una de las condiciones principales de la victoria de la revolución socialista es la asimilación por la clase obrera y la puesta en práctica del dominio de esta clase durante el período de transición del capitalismo al socialismo. El dominio de la vanguardia de todos los trabajadores y explotados, es decir, del proletariado, es necesario durante este período de transición para la completa eliminación de las clases, para la represión de la resistencia de los explotadores, para la unificación de toda la masa de trabajadores y explotados, oprimida, aplastada, dispersada por el capitalismo, en torno a los obreros urbanos, en estrechísima alianza con ellos.

Todos nuestros éxitos se deben a que los obreros comprendieron esto y se encargaron de la gestión del Estado a través de sus Soviets.

Pero los obreros aún no lo han comprendido suficientemente y a menudo son excesivamente tímidos en la tarea de promover obreros para la gestión del Estado.

¡Luchad por esto, camaradas! ¡Que las organizaciones proletarias culturales y educativas ayuden a ello! En ello está la garantía de nuevos éxitos y de la victoria final de la revolución socialista.

Con saludos

«Pravda» n.º 201, 19 de septiembre de 1918

Se imprime según el manuscrito