1

Se siente una gran falta de fuerzas, y en la masa hay fuerzas, fuerzas que se pueden utilizar. Hay que tener mayor confianza en la masa obrera y saber extraer de allí las fuerzas. Medidas para ello: atraer al partido a los simpatizantes de entre la juventud, de entre los sindicatos. Que haya demora en el pago de las cuotas de afiliación, no hay ningún peligro en ello. Si destinamos 6 mil al frente, y en su lugar tomamos 12 mil nuevos, no habrá gran peligro. Hay que utilizar la influencia moral aumentando nuestro partido.

En nuestros mítines intervienen muy pocas fuerzas nuevas, lo que sería muy deseable, ya que en sus discursos habrá notas vivas. Hay que organizar de algún modo la prueba. Hay que tomar a la juventud del medio obrero, de modo que exista control de la masa obrera. La vida misma exige que muchos miembros del partido vayan al frente, mientras los japoneses y los americanos no se hayan fortalecido en Siberia. En lugar de los viejos hay que dar fuerzas nuevas: jóvenes.

2

Los miembros del partido deben desarrollar una agitación intensificada entre los obreros. No se puede dejar en trabajos de oficina a los camaradas que sepan hacer aunque sea algo.

Hay que ampliar la esfera de nuestra influencia sobre la masa obrera. Se nota muy poca iniciativa de las células; sus intervenciones en el lugar serían muy útiles en el sentido de influir sobre los no afiliados. Habrá que prestar atención a los clubes, extraer a los trabajadores del partido de las masas. No se puede tomar a personas que vienen por un puesto, hay que echarlos del partido.

Publicado por primera vez el 22 de enero de 1928 en el periódico «Pravda» № 19

Se imprime según el ejemplar manuscrito del registro de actas